Cada vez más gente le pregunta a ChatGPT, a Gemini o a Perplexity «¿quién me hace una web en Palma?» o «¿qué fontanero es de fiar en mi barrio?» en lugar de buscar en Google. Y la respuesta no es un listado de diez enlaces: es un par de nombres. Salir en esa respuesta es lo que se llama GEO, y se parece mucho más al buen SEO de siempre de lo que te han contado.
Te cuento lo que hago yo, paso a paso. Nadie puede garantizarte que una IA te recomiende (quien lo prometa, desconfía), pero sí se pueden aumentar mucho las probabilidades.
Primero, qué buscador usa cada IA
Las IAs no se inventan las recomendaciones: cuando buscan en internet, usan un buscador. Esto es lo que he comprobado en mis pruebas de octubre de 2026:
- ChatGPT busca sobre todo con Bing.
- Gemini se apoya en Google.
- Claude, al buscar, ha usado Brave.
- Perplexity cita las fuentes que encuentra con su propio buscador.
Consecuencia práctica: si tu web solo existe bien en Google, para una parte de las IAs es como si no existiera. Dar de alta tu web en Bing Webmaster Tools y tu negocio en Bing Places, y avisar a Brave de que existes, lleva una tarde y es de lo que más rinde.
Paso 1: di quién eres, siempre con las mismas palabras
Una IA recomienda lo que entiende con claridad. Si en tu web dices que eres «consultora», en LinkedIn «freelance» y en tu ficha de Google «agencia», se hace un lío. Elige cómo quieres que te describan, en una o dos frases, y repítelo igual en la portada, en «Sobre mí», en tus perfiles y en los directorios donde salgas.
Yo lo tengo en cinco ideas: trato directo, implicación total, buena base técnica, webs que se entienden y traen contactos, y SEO técnico y estratégico. Están en mi web, en mis perfiles y en el archivo llms.txt, que es un resumen para máquinas.
Paso 2: responde a las preguntas de verdad
Las IAs construyen su respuesta a partir de páginas que contestan preguntas concretas. Escribe esas preguntas (las que te hacen tus clientes por teléfono, por WhatsApp, en la primera reunión) y contéstalas en tu web, al principio de la página y con palabras sencillas: cuánto cuesta, cuánto tarda, qué incluye, para quién es y para quién no.
Las preguntas frecuentes bien hechas son oro. Las tablas comparativas y las listas de «cuándo sí y cuándo no» también: se leen fácil, tanto para personas como para máquinas.
Paso 3: demuestra con casos reales
«Hago webs muy bien» no dice nada. «Hice la web de una autoescuela de Marratxí que deja matricularse y pagar online» sí. Los casos con nombre, qué problema había, qué se hizo y qué resultó son lo que más se cita y lo que más convence a un cliente que duda. Si puedes, que el cliente enlace a su caso desde su web o lo mencione.
Paso 4: que tus datos estén bien, con datos estructurados
Los datos estructurados (schema) son una etiqueta que le dice a un buscador «esto es una empresa, esta es su dirección, estas son sus preguntas frecuentes». Se instalan una vez y se mantienen. Revisa que tu nombre, tu dirección y tu teléfono sean idénticos en todas partes (web, ficha de Google, Bing Places, directorios).
Paso 5: reseñas y menciones fuera de tu web
Las IAs no se fían solo de lo que dices tú. Miran qué dicen de ti otras fuentes: reseñas de Google, directorios del sector, artículos, podcasts o la web de un cliente que te menciona. Pide reseñas con calma, un par al mes, y responde a todas. Cuanto más coherente sea lo que dicen de ti, más fácil es que te recomienden.
Paso 6: mide lo que dicen de ti
Cada mes, hazle las mismas veinte preguntas a ChatGPT, Gemini, Perplexity y Claude («diseñadora web freelance en Palma», «especialista en WordPress», «quién me hace un software a medida»…). Apunta si sales, en qué posición y qué fuentes citan. En tres meses sabrás qué está funcionando y qué no. No hay herramienta mágica: es una hoja de cálculo y media hora al mes.
Lo que no funciona
- Textos escritos «para la IA»: si no son útiles para una persona, no sirven.
- Prometer posiciones o «aparecer en ChatGPT en 30 días».
- Llenar la web de páginas casi iguales por ciudad o por servicio.
- Esconder texto o trucos raros: los buscadores lo detectan.
Por dónde empezar
Si solo tienes una tarde: da de alta tu web en Bing Webmaster Tools, cuida tu ficha de Google, escribe en una frase quién eres y revisa que sea igual en todas partes. Si quieres que lo hagamos juntas, mira cómo trabajo el SEO y el GEO o empieza por una auditoría de tu web, donde te digo qué está mal, qué corre prisa y qué puede esperar.

