Empezar a andar puede ser tu mejor motivación para emprender >>

 

¿Has hecho alguna vez el Camino de Santiago? Te levantas cada mañana, a las seis de la mañana para empezar a andar cuando aún no ha salido el sol que te va a achicharrar durante casi todo el camino. Bajas al restaurante del albergue y te metes un buen desayuno entre pecho y espalda para aguantar por lo menos hasta la hora del vermut 😉

Si te propones hacer entre 20-30 km es probable que llegues a tu destino para la hora de comer (eso si no eres novato y no vas parándote en cada árbol a coger almendras. En ese caso llegarás a las 7 de la tarde y no podrás visitar el pueblo, no te podrás ni sentar a cenar,  no podrás ni siquiera levantarte porque, básicamente, no podrás mover el cuerpo).

Si no consigues llegar a la hora de comer tendrás que parar en algún pueblo (si es que hay alguno en el camino) y buscar algún restaurante o intentar encontrar un super para coger una barra de pan y algo que meterle dentro y darle un poco de chicha al cuerpo para seguir adelante.

Puede que el sol te achicharre, puede que llueva, puede que la temperatura y el viento acompañen o que te hagan el camino el doble de duro pero tienes que seguir andando. Pues bien,

 

Emprender es como hacer el Camino de Santiago. Hay que mover el culo para cambiar lo que ves. (click to tweet) Tweet: Emprender es como hacer el Camino de Santiago. Hay que mover el culo para cambiar lo que ves. Vía Xiomara Pérez @conequisde

 

La verdadera dificultar no está en querer llegar. Todo el mundo quiere llegar, todo el mundo (o casi todo el mundo) quiere esa vida que implica haber emprendido, ser tu propio jefe, marcarte tus horarios, elegir a tus clientes, poder optar a ganar más dinero. Es muy raro encontrar a alguien que te diga, siendo sincero, que no quiere esto. Pero lo difícil es el camino y no todo el mundo está preparado ni tiene las características de un emprendedor para afrontar los contratiempos y las presiones que llevan al destino deseado.

Lo único que puedes hacer es seguir andando porque el siguiente pueblo no se va a mover hasta ti. Visualiza el pueblo, no sabes lo que te espera por el camino, pero sabes lo que vas a encontrar al final de él y eso es lo que te ayuda a seguir moviendo los pies.

Quizás hoy llueva y haga frío pero si sigues, puede que mañana haga un día maravilloso, aunque pasado vuelva a llover. Aprenderás en este camino. Aprenderás que tienes que deshacerte de todo lo que te pesa, porque aunque al principio no moleste, cuanto más andas, más lento de hace ir. Aprenderás la próxima vez que haga sol vas a ponerte tres capas de crema de SPF50 y que la farra de la noche anterior… Bueno, la farra de la noche anterior está bien 😉

Después de recorrer el camino, cada vez más ameno y más “fácil”, disfrutando más, te encuentras con lo que estás buscando y tanto ansías. Tus objetivos, tus metas están más cerca cuando pones un pie delante del otro.

Si tienes un proyecto, visualízalo, empieza a mover el culo y a hacerlo realidad porque el camino no será fácil pero será apasionante y merecerá la pena.